EDUCACIÓN Y CRIANZA

En 2014 me convertí en madre. No necesité grandes lecturas ni cursos para tener claro que iba a seguir mi instinto. 

De mi instinto también he aprendido mucho en todo este tiempo. Confiaba plenamente en lo que yo quería ofrecer y nada externo nunca logró sacarme de mi camino como madre. Eso no quiere decir que no me he equivocado, al contrario. Pero todo y cada paso que hemos dado, estoy segura que tenia que ocurrir para poder estar hoy justamente aquí. Si hoy tengo que describir lo que hacemos o seguimos, me cuesta ponerle palabras.

Mis hijos han ido guiando nuestros pasos desde el primer momento. Ofrecerles libertad para poder ser quién han venido a ser es nuestro trabajo diario.

Somos una familia unschooler, jaja me hace risa aun definirnos. Pero sí, no enseñamos nada concreto a nuestros hijos en nuestro día a día, no preparamos teoría para ir siguiendo ni nada de eso. Simplemente acompañamos sus intereses cada día y ofrecemos espacios y material para poder trabajar lo que se despierta en ellos. No nos preocupa si aprenden o no al mismo ritmo que marca el sistema educativo. Ni siquiera nos importa qué se supone que deben aprender a cada edad. Y nos sorprende cada día todo lo que ellos han aprendido SOLOS. Sí, solos. 

En ellos la curiosidad es el plato de cada día, desean aprender. Solo hay que estar atentos a las pequeñas señales que mandan y estar disponible para acompañarles en ese aprendizaje que ese día se despierta. Y tachán! APRENDEN. 

La educación que hoy día se ofrece, aunque hay proyectos maravillosos, no cuadra con nuestra manera de ver y vivir la vida. Creemos firmemente que ofrecer a nuestrxs hijxs una experiencia distinta va a ser un regalo para todos nosotros. Para la vida. Para el planeta. Para el mundo. Qué cada vez pide más a gritos más humanos y menos personas adiestradas por un sistema podrido. Muy podrido.

Iu va a cumplir 6 años pronto, él es una persona mágica. No puedo describir lo que ha traído a nuestras vidas, porque es tanto, que me pasaría horas escribiendo. Una personita mágica, Aprendo a su lado cada día del mundo. Permitir que siga siendo él mismo SIEMPRE y encima, poder ser una espectadora de ello..es indescriptible.

Ia recién ha cumplido tres. Llegó con un mensaje muy claro, y como si fuera una brújula, ha reafirmado cada paso que dábamos en la dirección correcta para nuestro sentir. Ella es tan especial.. única.

Cuando nos preguntan si somos maestros para poder acompañar a nuestrxs hijos siempre se me escapa la risa. Los maestros son ellos, créeme. 

Me sorprende que hoy día se siga tratando a los niñxs como seres que no saben. Que tienen que aprender de nosotros. A mí personalmente, me apasiona ver su capacidad de aprender tan innata, su manera de expresar tan transparente y pura. Lxs niñxs son maravillosos. 

Pero la maternidad no siempre son rosas. Es una oportunidad para trabajarte y mirar más y más profundo. Esa caja que se abre, ese hijo que nace, trae muchas emociones vividas, trae muchas sensaciones distintas, trae toda la verdad que se esconde en ti y sostener todo eso no es fácil. Pero siempre es una OPORTUNIDAD.

Hay miles de maneras de poder acompañar a lxs niñxs. Pero es tan importante como necesario dejarse acompañar cuando las sombras ganan a las luces. 

En 2015 tuve el privilegio de asistir a una charla sobre el curso de bioneuroeducación y conocer a @Sua Urana, creadora del método Bioneurosincronía. Para nosotros como familia fue una formación potente.

Realizar ese curso fue revelador y nos ayudó a acompañar a nuestrxs hijxs desde un lugar que nos permitía seguir sus necesidades y también las nuestras. Comprendimos de dónde venían todas esas sombras que también forman parte de la crianza y sobretodo aprendiendo muchas herramientas para liberarlas. 

Poder aprender y de alguna manera vivenciar cada etapa evolutiva de nuestrxs pequeños acompañados de una gran profesional como Sua, es para mí una base que toda familia debería conocer para poder acompañar de manera consciente y respetuosa. Entender qué supone la crianza consciente y respetuosa para nosotros, los adultos, comprender-lo, tomar consciencia de la importancia de identificar nuestras necesidades, cubrirlas, sin juicio y sin culpa, fue la clave para poder conectar con la crianza que queríamos ofrecer. Nuestra vida cambió, vaya que si cambió... Ahora vivimos acorde a las necesidades conjuntas de la familia y eso nos permite acompañar como queríamos. Descubre un poco más de bioneurosincronía más abajo.


¿Qué es la bioneuroeducación?

Porque no se trata de ser una madre o padre perfecto o un maestro perfecto. Sino una madre amorosa, un padre amoroso o un maestr@ amoros@ que se equivoca, pero reconoce el error, y aspira a ser mejor persona entendiendo cuales son los mecanismos que actúan en su interior y le impulsan a actuar de una determinada manera o de otra. Reivindicamos el derecho a equivocarse como principio de aprendizaje, tanto para las criaturas como las personas adultas.

Protegiendo así, a la niñ@ intact@ que tod@s llevamos dentro. Porque la libertad sin protección no existe. Para que un niñ@ pueda elegir, ha de sentirse seguro. Y para sentirse seguro, ha de sentirse escuchado y reconocido, como el ser único que es.

Para ello consideramos prioritario cultivar seis cualidades imprescindibles para el desarrollo integral de las personas. Pues de ellas emerge el amor. Un amor primario clave en la educación de nuestras criaturas para preservar, su alegría de vivir y la fuerza que les impulsará en sus vidas a ser ellas mismas.

Estas seis cualidades son: Anhelo altruista de felicidad, protección, confianza/ reconocimiento, acción/ sinergia amorosa, libertad y alegría compartida.

Beneficios que aporta la realización del curso de Bioneuroeducación

Existen marcadas diferencias entre este curso y otros cursos. Y es que, Desde el aporte de los últimos estudios de las neurociencias, junto a diversas técnicas terapeúticas, y los ejercicios prácticos diseñados por Sua Urana a lo largo de más de 25 años de experiencia:

- Desarrollamos herramientas personalizadas y respetuosas para la educación de niñ@s, adolescentes y jóvenes directamente en cada encuentro.

- Aprendes a escuchar y respetar tus necesidades-sentimientos-habilidades-talentos-dones-inteligencias-propósitos- voluntades, junto a las de niñ@s, adolescentes, jóvenes en sus distintas etapas evolutivas hasta la edad adulta. Así como a buscar soluciones que permitan la satisfacción de dichas necesidades ..., desde un diálogo de corazón alejado de chantajes, mentiras piadosas, amenazas, castigos o represalias. Y que contemple, tanto el reconocimiento de tu persona como el de la diversidad personal, así como la corresponsabilidad y la confianza en el nuevo sistema familiar creado.

- Realizas un trabajo de sanación personal como madre, padre y persona al comprender de donde proviene tu comportamiento, cómo funciona tu cerebro y su bio-neuro-sistema de asociaciones y al pasar a actuar de otra manera. Esto es, el sistema de asociación e interacción de: memoria pasada, creencias, memorias celulares, pensamientos e ideas de si mismo y del entorno, sistema hormonal, sistema inmune, sistema sensorial y necesidades. Así como la interacción de los distintos niveles de conciencia: Consciente, subconsciente, inconsciente y supraconsciente. Sanando tu niñ@ interior.

- Aprendemos a reconocer la influencia que se ejerce sobre la infancia y las personas que configuran el ecosistema familiar, junto al entorno, a partir de dotar de sentido positivo a las experiencias personales del pasado. Al verbalizar y comprender las dificultades de una acción impulsada por las emociones y las desconexiones tóxicas del cerebro. Desde el conocimiento profundo de lo que ha sido relegado al inconsciente y que impulsa dichas acciones.

- Cultivamos las cualidades imprescindibles que permiten sanar y modificar el sistema de relaciones interpersonales. Estas cualidades, según la investigación realizada en 2012-13 por Sua Urana junto a sus alumnas, son: anhelo de felicidad, protección, confianza, sinergia amorosa, libertad y alegría compartida. Por lo que acorde a estas:

- Identificamos y modificamos las conductas, patrones y mecanismos que nos impiden ser felices y realizar lo que queremos, más allá de las dificultades que el desarrollo de la propia vida implica.

- Aprendemos a protegernos y a proteger a nuestras criaturas, principalmente de la violencia que genera el desamor y las necesidades insatisfechas. Identificando los impulsos y las conductas violentas o dañinas. Porque debemos proteger la alegría intacta de la infancia para que pueda desplegar completamente su impulso vital. Para ello aprendemos a identificar nuestro eje vital, a fortalecerlo y a actuar desde él, saliéndonos de la inercia y de las relaciones de dominación basadas en la lucha de las necesidades. Esto es, de elegir o tu necesidad o la mía, del gano-tu pierdes, o incluso del perdemos todos. Para establecer relaciones del gana-gana.

- Reconocemos los hábitos y mecanismos que nos fuerzan a hacer lo que no queremos. Así como las conductas dañinas que realizamos sobre nosotros mismos y los demás, para no legitimar prácticas violentas que inflijan miedo y desconecten a nuestros hijos e hijas de sus cuerpos y sus necesidades, disociando sus cerebros, sesgando su fuerza vital y su alegría de poder ser ellos mismos. Para no propiciar así los mecanismos de la enfermedad y de una sociedad injusta.

- Reconocemos la importancia de las emociones, de la actitud amorosa y sus consecuencias en el desarrollo evolutivo de la infancia y de las sociedades, para así cuidar el ambiente y realizar amorosamente cualquier situación cotidiana que afecte a la crianza, la educación y las relaciones interpersonales.

- Veremos cómo poner límites, y que los límites responden a las necesidades de quien los pone. También cómo la responsabilidad recae en quien ordena en lugar de en quien ejecuta la acción demandada. Para desde esta conciencia y la información pertinente establecer relaciones que se basen en la cooperación por el bien común. Permitiendo a su vez la elección, el acierto o el error y vivir las consecuencias que permitan aprender a partir de la asunción plenamente de la responsabilidad.

- Aprenderemos la importancia del perdón de lo imperdonable, para liberarme del sufrimiento y vivir plenamente el amor amae, a partir del reconocimiento del conflicto y de sus causas.

- Cultivamos la alegría, la generosidad y el valor a partir de reconducir y canalizar el pensamiento negativo hacia el pensamiento positivo.

- Además de reconocer y agradecer desde el corazón las herencia que recibimos de todos los miembros del sistema familiar, para que cada uno ocupe su lugar y pueda contribuir al bienestar de todos los miembros.

En definitiva:

- Permitimos el desarrollo de un sistema familiar, y por ende social, basado en vínculos seguros del bien común. Empoderando a todos sus miembros, desde una relación inclusiva de todas las necesidades-sentimientos-habilidades-talentos-dones-inteligencias-propósitos- voluntades de las personas que lo componen.

- Autodesarrollo, tanto a nivel personal, familiar y profesional al profundizar de manera consciente con ejercicios prácticos en un@ mism@, en las necesidades-sentimientos-habilidades-talentos-dones-inteligencias-propósitos- voluntades para crear tu proyecto vital y familiar.

Para desde lo micro co-crear un ecosistema humano consciente y solidario basado en vínculos por el bien común, que se permita desarrollarse desde el amor, en lugar del miedo y la lucha.